La aparición de casos de escabiosis generó inquietud en las familias y entre los docentes de la ciudad, aunque los especialistas aclararon que no hay motivo para el pánico ni para dejar de ir a clases.
La reciente detección de casos de sarna —denominada médicamente como escabiosis, una afección cutánea producida por un parásito microscópico— generó debate en las familias y en las escuelas de Victoria. Vale aclarar algunos puntos clave para despejar dudas: las mascotas no transmiten la sarna humana, y los niños diagnosticados no deben aislarse ni faltar a clases, ya que en el colegio no se produce el contacto íntimo y prolongado piel con piel que requiere el parásito para contagiarse. Los síntomas principales son picazón intensa, especialmente de noche, y pequeñas lesiones o ronchas en la piel, comúnmente entre los dedos, en muñecas, cintura y pliegues del cuerpo. El tratamiento consiste en cremas o lociones antiparasitarias que se aplican en todo el cuerpo y que deben indicarlas un médico; además, es importante lavar la ropa y la ropa de cama en agua caliente. Ante la primera señal, la recomendación es siempre la misma: consultar al médico y evitar el autodiagnóstico.

